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De la colaboración al impacto: innovación abierta basada en confianza

30/01/2026 Celebramos la mesa redonda “Startups y empresas crecen desde la innovación abierta” dentro del Demo Day del Programa de Aceleración LUCE Gijón.

La sesión se planteó como un espacio para compartir experiencias reales y buenas prácticas que ayuden a colaborar mejor entre startups y organizaciones consolidadas, como palanca para el crecimiento, la competitividad y la sostenibilidad. 

En la mesa participaron Luis Pérez Castaño (Gonvarri Metal Structures), Ainhoa Puebla (Autoridad Portuaria de Gijón), Rubén Hidalgo (Grupo Central Lechera Asturiana) y Raquel Barroso Reyes (Ewala), moderados por Rubén Carrandi (European Business & Innovation Centres Network).

La conversación tuvo algo muy valioso: no se quedó en lo aspiracional. Fue un intercambio ordenado, profesional y aterrizado, que fue encadenando temas de manera natural, desde el “por qué” de colaborar hasta el “cómo” hacerlo bien.

 

¿Por qué innovar juntos?

El debate arrancó poniendo sobre la mesa una pregunta básica, pero que lo cambia todo: qué gana cada parte cuando colabora. Desde la perspectiva de organizaciones consolidadas, apareció con claridad la idea de que la innovación abierta permite acelerar, incorporar capacidades especializadas y conectar con soluciones que, internamente, tardarían más en construirse. Desde el lado de la startup, se destacó el valor de contrastar propuestas en entornos reales, entender mejor la necesidad y validar con rigor.

A partir de ahí, el tono fue muy claro: innovación abierta no significa “externalizar”, sino construir relaciones donde ambas partes aportan y ambas partes aprenden.

 

Cuando una colaboración “abre” más de lo que se esperaba

Uno de los puntos más interesantes llegó cuando la conversación pasó del caso puntual al patrón: muchas veces una colaboración nace por un reto concreto, pero en el proceso aparecen otras oportunidades. A veces porque el reto estaba mal definido, otras porque al probar se detectan fricciones, ineficiencias o necesidades no evidentes.

Dicho de otra forma: la startup no solo resuelve, también ayuda a mirar mejor el problema.

 

Lo que suele complicar la innovación abierta (y por qué es normal)

Después de los beneficios, el debate fue a lo real: las diferencias de ritmos y de marcos de trabajo. Las organizaciones grandes —y especialmente entornos regulados— se mueven con procesos, validaciones, responsabilidades y tiempos que no siempre encajan con la velocidad que necesita una startup. Y, a la inversa, desde el lado startup a veces se subestima la complejidad de integrar una solución en un sistema existente.

Aquí se notó la madurez del panel: no se trató como “problema”, sino como condición de partida. Y eso llevó a una idea clave: si no se alinean expectativas desde el inicio, la colaboración se desgasta.

 

La palabra que atravesó todo: confianza

Si hubo un hilo conductor, fue la confianza. Para compartir información, para probar con seguridad, para iterar, para equivocarse rápido y corregir, y para convertir una conversación prometedora en algo sostenido.

La confianza, además, se planteó en términos muy operativos: acuerdos claros, reglas del juego, espacios de prueba y una forma de trabajar que permita avanzar sin poner en riesgo a ninguna de las partes. En ese sentido, apareció una lógica muy práctica: empezar pequeño, validar (piloto/ prueba de concepto), aprender y escalar si hay encaje real.

 

El papel de LUCE Gijón: conectar, acelerar y hacer que pasen cosas

El cierre conectó el debate con el propósito del Programa de Aceleración LUCE: crear un marco donde sea más fácil que organizaciones y startups se encuentren, se entiendan y puedan explorar colaboraciones con intención y método. No solo como “networking”, sino como una manera de activar proyectos, aprendizaje y oportunidades concretas.

  • Y si tuviéramos que quedarnos con tres mensajes de la sesión, serían estos:

  • La innovación abierta funciona cuando se construye desde retos reales y una colaboración de beneficio mutuo.

  • La startup aporta velocidad y especialización, pero también ayuda a enfocar mejor el problema.

  • Sin confianza (y sin expectativas bien alineadas), no hay colaboración que escale ni impacto que se sostenga.

Los proyectos de la tercera edición del Programa de Aceleración LUCE Gijón han trabajado con intensidad y visión para fortalecer sus modelos de negocio y consolidar su propuesta de valor. Gracias a Isaac y Jairo de Artisca, a Carlos y Carla de Invicsa Airtech, a Daniel de Eguzki Ciberseguridad, a Helena y César de Panssari, a Jose y Miguel de Solreina y a Eyad de Zowee por el esfuerzo, la dedicación y el aprendizaje compartido durante estos cuatro meses.

El Demo Day puso el broche de oro a esta etapa, con la presentación de sus pitch ante el jurado, que seleccionó como proyecto ganador a Panssari.

Nuestro agradecimiento también a la Dirección General de Innovación del Ayuntamiento de Gijón, Gijón Impulsa y Acciona Energía por hacerlo posible un año más y por su apoyo constante al ecosistema emprendedor.

 

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